Este pasado sábado 28 de marzo, el pabellón de Fontajau de Girona vivió mucho más que un partido de baloncesto. Fue una jornada llena de emoción, solidaridad y compromiso con la iniciativa «El fichaje que nos falta» de la Fundació Albert Bosch, una causa que puede cambiar vidas y que nos interpela a todos.

En el partido del Bàsquet Girona y el Real Madrid, el deporte se convirtió en un altavoz para una causa con un fuerte impacto social. Pero lo más importante fue compartir este momento con las familias y profesionales de Vall d’Hebron Barcelona Hospital Campus, que pusieron rostro y emoción a una realidad que necesita el apoyo de todos nosotros.

Momentos que dejan huella

Desde el inicio, el partido estuvo cargado de simbolismo: dos niños entregaron el balón al árbitro, despertando una gran ovación del público. Los jugadores del Girona salieron a la pista con la camiseta de la campaña y chocaron las manos con niños pacientes de oncología, generando uno de los momentos más emotivos de la jornada.

Durante el descanso, se proyectó el spot de la campaña, reforzando el mensaje de la iniciativa. Y en el intermedio, el grupo Teràpia de Shock puso música a la jornada con la canción «Sense tu», creando un ambiente aún más conmovedor y compartido.

Una jornada para recordar

Además del partido, muy disputado hasta el final, los asistentes pudieron colaborar con la causa gracias a diferentes iniciativas solidarias: tiendas con merchandising oficial (pulseras, camisetas y bufandas) y un puesto con xuixos solidarios.

También cabe destacar el apoyo de Marc Gasol, que se sumó a la iniciativa, demostrando que el deporte puede ser una herramienta poderosa para generar impacto positivo.

Esta jornada nos recuerda que, cuando nos unimos, somos capaces de hacer cosas muy grandes. Tú también formas parte de ello.